Hacia Cognac

A Cognac se puede llegar por diferentes caminos. La ruta inferior sigue el curso del Charente. El río se acerca a los bordes del camino con cada recodo y se aleja marcando la distancia con los árboles que crecen en sus orillas. También podemos tomar el camino de los escolares, subiendo por el profundo valle por donde pasa uno de sus arroyos, el Coran. En su ascenso, la ruta atraviesa cañadas boscosas y frescas hasta una meseta cubierta de viñedos y arboledas. Las calles de las ciudades también están en pendiente, como sucede en La Chapelle des Pots, un pueblo con una tradición centenaria de artesanos alfareros, o en Saint-Sauvant, un emplazamiento autentico y bien conservado. El valle ha estado habitado desde la prehistoria. En Saint-Césaire, en el mismo lugar donde se descubrió un esqueleto de 36 000 años, el Paléosite, uno de los centros más modernos dedicados a la Prehistoria, le hará a seguir los pasos de los neandertales y de los sapiens de una forma divertida e interactiva.
El Paléosite de Saint-Cesaire

El Paléosite de Saint-Cesaire

La abadía de Fontdouce

La abadía de Fontdouce

En la abadía de Fontdouce, fundada en 1111, encontrará un remanso de paz. Nos topamos con ella, enmarcada por hileras de viñas y de bosquecillos, tras recorrer una preciosa alameda por el fondo de un valle donde murmura un pequeño curso de agua. Gracias a una exhaustiva restauración, podemos admirar las capillas románicas superpuestas, la extraordinaria sala capitular gótica y la sala de los monjes, que acaba de acondicionarse recientemente. Esta región delimita dos de las apelaciones de coñac: Fins Bois y Borderies.
Si le interesa este tema, puede sumergirse en la lectura del paisaje y en la comprensión del territorio visitando la granja vitícola de Bernard Bégaud en Villars-les-Bois. En Macqueville, el Cep Enchanté ofrece una divertida visita a la finca que incluye un laberinto y una oportunidad para practicar swin golf entre viñedos y robles truferos. *Encontrará productores de pineau y de coñac en todas las regiones de Saintonge pero, indudablemente, es en Cognac donde mejor se aprecia el alcance económico de este producto y la envergadura de las empresas. Algunas de ellas, instaladas en imponentes edificios en la ribera del Charente, cerca de los muelles donde en otros tiempos se cargaban las gabarras, tienen tantos empleados que parecen una ciudad dentro de la ciudad.
La granja vitícola de Bernard Bégaud

La granja vitícola de Bernard Bégaud

El Ecomuseo del coñac

El Ecomuseo del coñac

Los aficionados al coñac tendrán oportunidad de ampliar sus conocimientos sobre el tema visitando alguna de estas instituciones y el Musée des Arts du Cognac, donde podrá aprender a distinguir las cepas y los secretos del destilado, de la maduración y del ensamblaje. También descubrirá la historia del coñac y su viaje por todo el mundo, así como la casualidad a la que hay que agradecer la creación del pineau y la poética «parte de los ángeles» que se evapora de las barricas de roble.
El Ecomuseo del coñac, en Migron, permite familiarizarse con todas las técnicas y los aromas del coñac. Es el lugar perfecto para descubrir la alianza del Pineau des Charentes o del Vieux Cognacs con el chocolate, con el café y con los puros habanos.